A tomar por saco todo
Reconozco que cada vez me puede mas el hastío con la política. Son muchos años ya defendiendo una postura, la del sentido común, siempre menospreciada, tanto a un lado como al otro del tablero político. Tengo la desgracia de entender bien los movimientos políticos que nos han traído hasta la situación actual, pero no los comparto, y eso me deja, como suele ser habitual, al pie de los caballos.
La situación en Madrid, para los que somos de aquí, roza lo desesperante. El tira y afloja político entre Ayuso y Aguado y el gobierno central nos tiene a los madrileños como rehenes. El ejecutivo madrileño quiere forzar a que el gobierno nacional se haga con el control a la fuerza para hacerse la victima y culparles de todo lo que venga detrás, que vendrá. Mientras que el gobierno central va a esperar hasta que exista un clamor popular inequivoco y una sensación de llegar sobre el corcel blanco de Santiago a liberar Madrid. Para mi es facil entender esas estrategias políticas, el problema es que mientras ellos juegan su particular partida de ajedrez, la gente en Madrid se muere. Y eso, pues como que no me parece aceptable.
Dentro del ambiente guerracivilista que se está situando en España, yo hace muchos años que escogí bando. Uno que no me ha tratado especialmente bien, pero bueno, mis ideas son las que son. La gente que ha sido injusta conmigo lo sabe y si no se han molestado en corregirlo por algo será. En todos estos años he crecido pensando que la izquierda es lo correcto, pero tambien aquí me he encontrado muchas veces una resistencia infame hacia las pruebas tangibles cuando estas señalaban males de la izquierda, siempre defendidas por hordas de fans con menos cultura política que mi hijo de cuatro años. Ojo, no quiero decir con esto que iguale a derechas e izquierdas; los males de la derecha son endémicos y muchisimo mas númerosos (y habitualmente graves) que los de la izquierda, pero eso no significa que la izquierda actual sea modélica. Es parte del juego político, la limpieza absoluta es imposible, y los órganos de poder son especialistas en convertir una mancha de boli en el desastre del Prestige.
Hay un problema importante cuando existe una izquierda defensora de que solo su izquierda es izquierda. De verdad, hay gente que necesita leer a Orwell. En general la izquierda necesita menos fans y mas cuadros, pero el problema (para algunos parece no serlo) es que unos siguen sin pensar y los otros piensan antes de seguir. Hemos convertido el sentido común como una especie de centro político que todo el mundo anhela en público pero que nadie quiere pisar realmente, porque se considera dar una ventaja táctica al enemigo, algo como situar el punto medio mas cerca de su posición que de la nuestra. Y así todo.
En los últimos tiempos, la política me ha generado frustación y decepción, pero sobre todo depresión. A mi me educaron es aquello de "haz el bien y no mires a quien", y en tratar a la gente como te gustaría que te tratasen. Pero el bien común no parece compatible con los tiempos actuales. Normal que den ganas de mandarlo todo a tomar por saco.
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